Cuando el maxilar y la mandíbula no se desarrollan de forma armónica, se manifiestan alteraciones en la mordida del paciente que no se pueden corregir solo con brackets ya que existe un mayor o menor tamaño de uno de los huesos de la cara que debe ser corregido con cirugía ortognática.

También durante el crecimiento el niño puede desarrollar una asimetría que se observara generalmente como una desviación mandibular hacia a un lado de la cara, estas alteraciones del crecimiento también deben ser evaluados por un ortodoncista y cirujano maxilofacial.

Antes de iniciar el tratamiento se realiza el estudio del paciente con ayuda de exámenes complementarios como radiografías, cone beam y fotos. Con un adecuado diagnóstico se planifica la ortodoncia prequirúrgica con el objetivo de colocar los dientes de cada arcada dentaria en su posición correcta lo que no mejorara la mordida del paciente, incluso esta puede empeorar, ya que solo una vez realizada la cirugía ortognática y corregida la posición del maxilar y mandíbula se lograra una mordida funcional y estable. Luego de la cirugía continua la ortodoncia posquirúrgica por un periodo de 6 a 12 meses dependiendo del caso particular de cada paciente.